COSTA RICA

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Y al fin pudimos darnos el tiempo de continuar contándoles nuestras aventuras por Centroamérica, ahora, específicamente de Costa Rica, un país que nos ha dejado maravillados!

En principio, debo confesarlo, estábamos un poco asustados por algunas cosas que veníamos escuchando, por ejemplo, lo tardado y difícil que sería pasar la frontera o lo caro del país, ya que al investigar precios en Internet, aparecían cifras con muchísimos ceros o muchos números (pero nada para preocuparse, lo que pasa es que aquí, la monda nacional son los Colones y 1000 colones que para nosotros sería una cantidad ya un poquito elevada, en moneda mexicana apenas son $20). Pero bueno, nada que nos detuviera, así que muy temprano salimos de Nicaragua (ya que también sabíamos que las distancias ahora serían mucho mas largas), con el plan de llegar a frontera y dependiendo de lo que nos tardaran, llegar ese mismo día, aproximadamente a las 7pm a San José (Capital). Pero en esto de los viajes, los planes no siempre salen como esperas. Esta vez, la frontera cumplió el record de la más tardada y complicada. No sólo para nosotros. El día estaba muy nublado, había llovido toda la noche anterior y el suelo, era más bien un campo de lodo, en donde no ensuciarte era imposible y los trámites se hacían mucho más complicados.
Las cosas para nosotros eran un poco más difíciles, únicamente por ser mexicanos y es que desgraciadamente la fama que tenemos no es muy buena, especialmente por el narcotráfico, así que se suponía que debíamos seguir el mismo proceso que todos, y si corríamos con suerte, a las 11am del día siguiente estaríamos saliendo de ahí, y lo que pasa es que a cada camión o trailer que proviene de México, no sólo lo revisan por dentro y por fuera como a todos los demás, sino que le quitan las llantas para ver si no hay droga en ellas; obvio ya se imaginaran que tan tardado es eso, las filas tan grandes de camiones que esperan ser revisados y lo complicado que se vuelve todo con ese lodazal, la verdad si nos estábamos preocupando, pero gracias a Dios (una vez más) tuvimos la suerte de que todos ahí confiaran en nosotros al ver los periódicos en donde están los reportajes de la labor que venimos haciendo y sólo nos hicieron revisión de cada compartimiento de La Toy (algo que nunca antes había sido tan estricto).
Sí! Un paso más. Seguimos el camino y ahora me tocaba ser la copiloto para que mi mamá durmiera un poco y para que yo le ayudara un poco más a mi papá con eso de los mapas. Aún era temprano, las horas y los kilómetros indicaban que sí llegaríamos ese mismo día a capital. Pero la lluvia y la hermosa carretera recta provocaban cansancio en mi papá, lo que indicaba que no debíamos de avanzar más, en fin, nadie nos estaba esperando aún en San José (según nosotros).
Así fue que decidimos parar en el primer hotel & camping que encontramos en el pueblo de Cañas, el Hotel Kapazuri, en donde pudimos conectarnos a la luz, cargar tanques de agua y lo mejor de lo mejor, disfrutar de una increíble vista, pero no cualquier vista, desde la alberca podíamos disfrutar de una gran vegetación, hermosos árboles y en ellos, una espectacular familia de monos que se columpiaban de un lado a otro. A demás de bichos, insectos de todo tipo, moscos y arañas por todos lados, mariposas volando sobre nosotros y sapos enormes que de verdad no tienen comparación, su tamaño era irreal, como de un cuento de hadas. Aunque nos hubiera encantado quedarnos muchos días por ahí, teníamos que seguir con nuestro recorrido y llegar al Hospital del Niño, en donde desafortunadamente no pudimos quedarnos por cuestiones de la ley y la influenza que también estaba fuerte. Y bueno, no queríamos dar muchas molestias ni abusar de la confianza jeje pero el plan B era ir al hotel Intercontinental recuerdan? Donde gracias al Licenciado Joel Muchnick del Real Intercontinental El Salvador, ya teníamos “reservación” jajaja, sólo que no sabíamos donde estaba el Hotel Intercontinental Costa Rica y mientras más que preguntábamos, más nos perdíamos jaja. Hasta que dimos con nuestro primer ángel en el camino, quien no sólo nos llevó hasta allá, sino que pagó nuestra cuota de la caseta por la que teníamos que pasar y ni siquiera pudimos darle gracias, ya que después de indicarnos donde era, ella siguió con su camino.
A partir de ahí, ya todo fue increíble. Entrando al hotel, pensábamos que nuevamente tendríamos que bajarnos a, literalmente, tocar las puertas, porque aunque Joel ya nos había comentado que no había ningún problema, supusimos que de todas formas tendríamos que pedir permiso y explicar quienes éramos; pero no fue así, en cuanto entramos nos dijeron “Los estábamos esperando” y nos llevaron a lo que fue nuestro hogar por 18 días! Ya estaba apartado con cintas y todo! Nos regalaron agua, luz e Internet VIP (porque hasta nos crearon una contraseña especial), teníamos el supermercado y el centro comercial enfrente y lo mejor era que teníamos seguridad las 24 horas. Cómo agradecer tantas atenciones? Obvio teníamos que conocer la cara de otro de nuestros ángeles, quien hizo posible, con toda su ayuda, continuar con nuestro sueño. Muchas gracias Señor Miguel Legarda, por ser una gran persona y un gran ser humano, por abrirnos las puertas, por recibirnos y por el apoyo. Gracias por su sonrisa y por formar parte (junto con el Lic. Joel Muchnick y todo el equipo del Intercontinental) de este gran Camino a la Alegría.
Peeeero, la historia aquí no acaba, de hecho, apenas comienza. Y es que estando 18 días en este hermoso país, imaginen cuántas cosas vivimos!

Empezamos visitando el centro de San José, donde conocimos el edificio de Correos, el Gran Hotel Costa Rica y el Teatro Nacional, que por cierto nos encantó y que para disfrutarlo aún más, compramos boletos para ir al concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional, que al igual que la belleza del teatro, nos dejó impactados por el talento de cada uno de los integrantes, especialmente del director y del pianista de tan solo 15 años que tocaba con una facilidad inesperada!
Ahí mismo, en el centro, pudimos contactar a Gustavo, quien a demás de ser maestro de arte, también comparte como nosotros el gusto por la Risaterapia y el hacer visitas a los hospitales como “payaso de hospital” y como desde un principio nos llevamos muy bien y después de hablar de nuestras vidas y de lo que podríamos hacer juntos como Médicos de la Risa, nos dio un recorrido turístico por el centro para terminar de conocer lo mucho que nos faltaba: La catedral, La iglesia de La Merced, El museo del niño, El museo nacional de Costa Rica, El centro Cultural, la Basílica Nuestra Señora de los Ángeles, el parque Morazán que es el templo de la música y donde se llevan a cabo conciertos o representaciones de capoeira y el Parque Nacional. Parece mucho verdad? Pero todo está en corto, de hecho lo pudimos hacer en un día, aunque nosotros quisimos regresar para apreciar mejor cada lugar, y en una de nuestras visitas, encontramos a el equipo de Televisa Deportes haciendo una nota desde La Plaza de la Cultura y es que el partido México-Costa Rica, ya se acercaba y el ambiente de futbol, ya se sentía!
Como buenos mexicanos, fuimos reconocidos, nos preguntaron si íbamos a ir al partido y aunque obvio ya teníamos los boletos para apoyar a nuestra selección, (que por cierto tuvimos que ir a cambiar por el problema de los miles de tickets falsos que vendieron) les contamos que no veníamos a Costa Rica precisamente a eso, ya que estábamos haciendo un viaje por centro y Sudamérica haciendo labor social y que solo había sido coincidencia. Cosa que les interesó muchísimo, al grado de querer hacernos una nota para TDN y el noticiero Televisa Deportes, obvio aceptamos, de hecho estábamos felices porque así podríamos ser vistos por la familia y amigos jaja, pero jamás esperamos que esa entrevista nos llevara a conocer a La Selección y convivir con ellos en vivo y en directo!

Todo empezó porque afortunadamente el equipo de TD (Televisa Deportes) se estaba hospedando en el mismo lugar en donde nosotros estábamos estacionados con la Toy y el mismo lugar a donde llegaría la Selección a hospedarse por tres días, entonces así todo fue mucho más fácil. Al día siguiente de nuestro primer encuentro con TD, fueron a tocarnos a la Toy para poder hacernos el súper reportaje, que me imagino muchos de ustedes ya pudieron ver, en donde tuvimos la oportunidad de que Alberto Latti y su esposa, nos acompañaran al Hospital del Niño a hacer visita. Ahí conocimos hermosos niños, nos divertimos como enanos tanto niños como papás, sin importar qué problemas tuvieran cada uno de ellos, para nosotros todos son sólo niños con ganas de divertirse. Como siempre, nos llevamos muchas sonrisas y muchas sorpresas, especialmente porque al final de la visita, nos enteramos que Alex era un niño autista y que Amaya era indígena (no hablaba nuestro lenguaje) y a demás tenía problemas de integración social y por lo mismo, problemas psicológicos. Pero nada de eso provocó una barrera entre nosotros y una vez más demostramos y comprobamos que una sonrisa vale más que mil palabras, y que ayudar, está en la punta de nuestra nariz, una nariz que más que nuestro uniforme es nuestro corazón y que no sólo nos ha abierto muchas puertas, sino nos ha dado la oportunidad de hacer simplemente “magia”.

Los días martes, miércoles y jueves, tuvimos la oportunidad de estar en Jacó, una de las playas más lindas que tiene Costa Rica, en donde se llevó a cabo el mundial de surf; la verdad nos la pasamos increíble, ahí en las calles, en vez de ver a las ratas pasar jaja, ves a las iguanas salir de sus escondites y atravesar las calles, también pudimos ver cómo un señor pescó un pez de más de 4 kilos y a una familia de guacamayas volar por la zona. Obvio podríamos quedarnos toda una semana ahí, pero el jueves debíamos regresar y es que la Selección llegaba al hotel a las 9pm y nosotros teníamos que estar ahí para recibirlos, pero no sólo los recibimos, nos tomamos fotos con ellos, de nuevo fuimos fotografiados por la prensa de Costa Rica y a demás, nos colamos hasta la conferencia de prensa en donde lo único que hacían era acabarse al pobre de Cuahu! Pero no importó, La Selección Mexicana contestó con todo, porque a demás a eso iban, a ganar con todo!
Aún faltaba un día para el partido, yo de verdad que ya moría por que fuera sábado, así que teníamos que hacer algo para que el tiempo pasara lo más pronto posible, y un Tour sería la mejor opción. Pero este Tour era diferente, bueno, en realidad no lo era, mas bien nosotros lo hicimos diferente y es que éramos 8 mexicanos (5 de ellos que habían ido exclusivamente al partido y nosotros), 2 chicas de Londres (Kathy y Lauren), una pareja mayor de estadounidenses y una familia de españoles. Yo era la traductora de las chicas de Londres y de los mexicanos que querían comunicarse con ellas (ya imaginarán todo lo que los mexicanos les querían decir, veníamos muertos de la risa porque en verdad no se entendían, cambiaban los significados de las palabras, intentaban enseñarles groserías, etc. Al fin y al cabo mexicanos jaja). Mi papá y mi mamá hicieron buena amistad con los españoles y yo con sus hijos, Sergio y Paula (con quien me identifique mucho por tener casi mi edad y los mismos gustos, así que no paramos de platicar). Y bueno, eso fue lo que hizo que fuera diferente porque por 1era vez, todos podíamos convivir entre todos a pesar de los idiomas, edades y de la rivalidad entre los mexicanos y Willy y Bigotes (nuestros guías, que eran Ticos y estaba aferrados a que Costa Rica vencería a México 2-1, pero que eran divertidísimos). Como ven, no paramos de reír y lo disfrutamos demasiado, en especial por  todo lo que nos ofrecía el Tour, que era: Conocer la iglesia de Alajuela, que es una de las pocas iglesias construidas totalmente con metal y que por su asombrosa altura, no es nada calurosa; visitar la Carreta más grande del mundo que está en el parque Sinahí y que mide 14 metros de largo y 5 metros de alto; un lugar de souvenirs; una comida deliciosa en uno de los restaurantes más conocidos de por allá, en donde probamos por primera vez una crema de mariscos (que para nosotros según no existía mas que en caldo, pero que nos encantó) y por la ubicación del restaurante, conocimos al ave nacional de Costa Rica y vimos descansar a un enorme oso perezoso que se volvió la sensación aunque tomarle fotos fue algo casi imposible por lo alto que estaba. Pero bueno, el plato fuerte de esa tarde-noche, era la visita a “The Springs”  un hotel-spa en donde a demás de nadar en las deliciosas albercas de aguas termales desde 35°C a 39°C, podías disfrutar de la hermosa vista del volcán Arenal, el cuál es un volcán activo y que por las noches arroja lava. Nosotros no corrimos con tanta suerte, el día estaba muy nublado y lo único que pudimos observar fue el pico del volcán, pero si pudimos disfrutar del hermoso lugar, buena compañía y de una rica (y muy fina) cena en donde podías escoger roast beef acompañado de puré de papa, pollo grill o fettuccini Alfredo con crema de champiñones. Obvio cada quien pidió uno de los platillos para poder probar de todo entre los tres jajaja, hay que aprovechar, que no?
Regresamos muertos de cansancio, pero listos para descansar todo lo posible y así levantarnos con todo los ánimos para apoyar a la selección y es que aunque el partido era a las 8pm (hora de costa rica), nosotros debíamos llegar desde las 4pm, y que bueno que lo hicimos así porque las filas estaban eternas y es que se suponía que a partir de los 23mil visitantes, (que es el cupo total del estadio) no iba a entrar una persona más aunque tuvieran boleto en mano. Pero dejen les platico un poco de nuestra experiencia. Mi papá nunca había ido a un partido de futbol (porque como sabrán, no es nada fanático) pero iba muy emocionado por saber que era un partido entre su país y un país al que estábamos visitando, aunque también iba con miedo. Yo estaba súper contenta, sonreía todo el tiempo y la verdad si estaba algo nerviosa, pero más que nada por los resultados. Mi mamá prefirió verlo por televisión, porque sí le preocupaba la idea de que los Ticos se fueran en contra de los mexicanos y que creen? Ahora entiendo por que se dice que las mamás tienen un sexto sentido. Papa y yo llegamos en el mejor de los planes, de hecho, aunque traíamos la verde bien puesta, no podíamos dejar de apoyar a Costa Rica porque nos encanta el país y en especial toda su gente que tiene un espíritu servicial, y que hasta ahora nos trató “con mucho gusto” que es lo que ellos dicen cada que tienen trato contigo, y entonces compramos unas banderas a las que les escribí: Vamos Ticos!!. Todo iba bastante bien, la gente nos indicaba por donde irnos, en donde formarnos, nos decían “Mucha suerte” o “Viva México, que gane el mejor” y nosotros pues mucho más tranquilos, pero la tranquilidad se acabó cuando tuvimos que separarnos de ese grupito y nos mandaron solos a mi papá y a mi a donde estaba la porra mexicana y el problema fue el llegar ahí, empezaron a gritarnos muchas cosas que preferiría no decir jejeje, entonces mi papá y yo nos pusimos la nariz de médicos de la risa como para alivianar el asunto, pero en este caso no ayudó en nada, al contrario, nos gritaban peor, “que linda nariz, métansela por el &%$%#…” y bueno, lo único que podíamos hacer era sonreír mas, obvio con sonrisas nerviosas, pero de pronto la sonrisa se nos borró cuando nos empezaron a seguir, se pusieron más locos aún hasta un cónsul de Costa Rica tuvo que escoltarnos hasta donde estaban nuestros paisanos y nos explicó  que eran como la Mara Salvatrucha de el Salvador y que obvio no iban a permitir que ganara México (el gran rival) pero nosotros que culpa teníamos?? nosotros ni sabemos de futbol jajaja. Pero bueno, ya con todos los mexicanos ahí, no había poder humano que nos callara, ni los miles de Ticos podían silenciar nuestro cielito lindo y nuestras miles de porras; la prensa Tica, Fox Sports y TD estaban grabando las porras, los miles de objetos mexicanos (banderas, gorros, pulseras, mantas, pelucas) y a toda la afición que ya sea en la cara o en cualquier lado, llevaba tatuado a México y aseguraba que ganaríamos. Nosotros, una vez mas llamamos la atención de la prensa y salimos en la pagina de Fox Sports y en mediotiempo.com de Costa Rica jejeje.

En el partido todo fue diferente, los ticos aunque con bromitas pesadas, eran nuestros amigos, ya hasta nos explicaban quienes eran sus mejores jugadores, los puntos que necesitaban tanto nosotros como ellos para pasar al Mundial, etc. Lo único que nos espantaba esta vez, era los fuertes temblores que se sentían cada que la afición gritaba y brincaba, de verdad parecía que el estadio se venía abajo! Pero después de tanta angustia, nuestro México Lindo iba ganando y los ticos se iban saliendo del estadio, al igual que nosotros porque no sabíamos que iba a pasar si nos quedábamos hasta el final, de hecho, tuvimos que ocultar nuestra identidad, yo me puse una chamarra roja y mi papa un impermeable para no dejar rastros de que éramos mexicanos jaja. Así llegamos al hotel para esperar a la selección y bueno, una vez más las porras y las fotos no se hicieron esperar!
Al día siguiente se suponía íbamos a ir al volcán Poás, pero nuestro cansancio impidió que nos despertáramos, cuando lo hicimos ya era demasiado tarde, así que mejor iríamos a visitar Sabana Park, pero que creen? Tampoco fuimos porque empezó a llover y la lluvia nos acurrucó tanto, que mejor volvimos a dormir, sólo salimos a comer y nos volvimos a refugiar en la Toy.

Pero el volcán Poás era algo que teníamos que visitar, así que no nos lo perdimos y al día siguiente fuimos a conocerlo. Y vaya que fue un gran acierto. El volcán se encuentra en el Parque Nacional Volcán Poás, en donde hay varios tipos de hábitats, hay bosques con todo tipo de vegetación e incluso bosques achaparrados con vegetación escasa, dentro de la fauna, pudimos observar hermosos y enormes colibríes y 2 tipos distintos de osos perezosos. Y del volcán, no hay mucho de que hablar porque una foto dice más que mil palabras, aunque para sentir lo que nosotros sentimos, no hay nada mejor que estar ahí. Es un volcán activo que se divide en el cráter principal, el Poás, la laguna Botos y el cono Von Frantzius. En el cráter principal, el geiser es un espectáculo maravilloso que a demás, es considerado un milagro para las personas que pueden vivirlo, ya que igualmente, por la neblina y el clima, puedes no tener la suerte de verlo, cosa que ha sucedido en las últimas 5 veces que la guía de turistas ha visitado (según lo que nos comenta) así que nos consideramos bastante afortunados!

Teníamos pensado ya irnos, de hecho ya estábamos dispuestos a hacerlo, mis papás habían ido a comprar el súper para el día de partida tener algo que comer y yo estaba bajando las últimas fotos tomadas aquí en Costa Rica, pero alguien tocó a la puerta, eran Felipe y su esposa, quienes días atrás habían visto a la Toy y no podían quedarse con la curiosidad de conocerla, ya que ellos acababan de comprar una. Yo estaba sola, pero aún así los deje pasar porque de entrada, me cayeron muy bien, después llegaron mis papás y bueno, parecía que ya nos habíamos visto antes, mi papá se identificó mucho con Felipe, no sólo porque habían nacido el mismo año, de hecho más bien era por el tema de las campers y los viajes lo que los hacía más compatibles jaja, así que muy amablemente nos invitaron a cenar a su casa, así conocimos a sus tres hijas y probamos su mejor receta, una pizza de jamón y una de atún que el mismo prepara, desde la pasta hasta la salsa tomate y no es por compromiso y mucho menos para quedar bien, pero no saben que rica, de verdad, una de las mejores pizzas con toque casero que hemos probado. Muchas gracias!

Y nuevamente nos quedamos un día más, esta vez para dejar lista a Toy, pero especialmente, para poder despedirnos de nuestros grandes amigos. No podíamos irnos sin darle las gracias a Gustavo por su amistad y por los detalles que tuvo con nosotros y mucho menos sin conocer a su esposa Xinia y a uno de sus pequeñines. También nos despedimos de Peter, que trabaja en la tienda de regalos del Hotel Intercontinental y que nos llenó de bendiciones. Aprovechamos para hablarle a Felipe y darle las gracias, pero lo que más esperábamos era poder encontrar al Señor Legarda para entregarle nosotros mismos una cartita, y darle las gracias por todo, la verdad que se portó increíble, es una gran persona y haberlo conocido fue un placer, y bueno, ahora portaremos orgullosamente la playera del Real Intercontinental Costa Rica, que hizo favor de regalarnos.

Pero bueno, ya llevamos muchos días en este hermoso lugar, conocimos los parques, una de las playas, dos de los volcanes más imponentes e importantes de Costa Rica, asistimos a uno de los más importantes partidos en la historia del futbol Tico, hicimos algunas compras en los centros comerciales y fuimos al centro de San José miles de veces para visitar cada uno de los lugares turísticos, así que era tiempo de continuar hacia Panamá, no sin antes disfrutar una vez más de un concierto de “Música al atardecer” interpretado por madre (piano) e hija (violín), y que ayudó a cerrar con broche de oro uno de los mejores países que hemos visitado, por no decir que nuestro favorito.

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